jueves, 24 de marzo de 2011

El por qué...

Hace algún tiempo me dijeron: ¿por qué no te creas un blog? Y yo dije: ¿yo? ¿un blog? No, no, yo no soy de esas cosas, se me da fatal eso de ser constante...
Y aquí estoy.
El propósito es ir creando como un diario personal de todo lo que me ocurra respecto a lo único que si he sido capaz de mantener la constancia en mi vida desde hace apenas unos 8 meses: el atletismo.
No todo el mundo lo entiende, y hay quien no lo entenderá jamás. Miles de veces me han preguntado: ¿por qué corres?
Y yo me rio y les contesto algo muy sencillo: corro porque me gusta. Las caras son para verlas cuando les digo eso… me miran como si fuera un extraterrestre; algunos se atreven a preguntar: ¿pero cómo te puede gustar correr sin más?; otros simplemente se quedan echándome la mirada de bicho raro ya citada.
Y es que no hay mas verdad que esa, a mi me gusta correr. Dicen por ahí  que este deporte es muy desagradecido, basándose en que si lo dejas un tiempo cuando vuelves es como si nunca lo hubieses practicado.
Yo pienso todo lo contrario, y por eso creo que me encanta. Y es que, el atletismo, te da la posibilidad de mejorar desde el primer minuto que le dedicas. Es un ejercicio que engancha y con el que tienes la posibilidad de sentir que, con trabajo y esfuerzo, vas a conseguir todo lo que te propongas…
Porque el atletismo es un deporte de metas; y yo con mi poca experiencia, os aseguro que todas se pueden alcanzar, da igual lo difícil que parezca; la clave está en que disfrutes del día a día, de cada zancada que das por lograr tu meta...
La clave está en que te guste correr.

No hay comentarios:

Publicar un comentario