08/05/2011
Ya va siendo hora de ponerme a redactar lo ocurrido en la carrera del domingo pasado. He tenido un semana hasta liadísima por lo que no he tenido nada de tiempo para escribir esto, y no es que ahora lo tenga, pero ya me sentía mal por haber dejado pasar tanto tiempo.
Bueno, aun así, no se me ha olvidado nada de los 10 kilómetros que recorrí. A grandes rasgos puedo decir que fue una carrera difícil o que por lo menos a mi me lo pareció.
Llegué a Gilena, donde se iniciaba el camino hacia el pueblo amigo, animada. Me había levantado más de tres horas antes y estaba perfectamente desayunada y con la digestión más que hecha. Realicé unos dos kilometrillos de calentamiento muy tranquila, con sus correspondientes cuestas. Me sentía cómoda, parecía que todo estaba bien; y así me dispuse a comenzar la carrera, que consistía en dar una vuelta por Gilena, coger la carretera hasta Pedrera y darle a este ultimo pueblo una vueltecita.
El recorrido por el primer pueblo comenzó bien, muy animado con el amigo José de Coria saludando y animando a todos los vecinos que salían a vernos. Pero, al poco de pasar por el segundo kilometro, viene una cuesta abajo grandecita, en las que las piernas me fueron solas si o si, pues sin saber que me iba a encontrar con eso, yo llevaba un ritmo bueno para mí y el controlar en ese momento se hizo un poco imposible. Noté como la parte externa de la rodilla se resentía, el mismo calambre que llevaba sin sentir desde hará unas semanas…
De ahí en adelante fue una lucha por terminar. El pueblo se acabó al poco tiempo y se suponía que la carretera tendría un recorrido recto sin subidas y bajadas… Me aliviaba pensar eso pero mis esperanzas se esfumaron pronto. Yo creo que los arquitectos lo tuvieron más difícil para hacer la carrera tal y como está que si lo hubieran aplanado todo. Que si cuestecita arriba, que si cuestecita abajo, cortas sí, pero de las que queman. Y más tal y como yo llevaba la rodilla. Y para rematarlo el solecito que hacía era bastante bueno… (llegué morena) Con todo eso, seguía corriendo a ver qué era lo siguiente que me podía pasar… jajaja Fatiga fue!!! Mirándolo desde un lado positivo pienso que bueno, esta carrera me salió mal, pero mejor haber tenido todas esas cosas en una misma carrera a que me hubiera salido repartidas en varias carreras distintas.
Bueno pues, con todo esto, llegue a Pedrera. De nuevo volvía a ver gente en las calles animándonos y la cosa fue cambiando poco a poco. Conseguí sentirme un poco más fuerte y aumentar el ritmo e incluso en el final lo aumenté considerablemente. Esto me sorprendió mucho, pues no creía que la rodilla me dejara hacerlo, pero se vio que sí.
Pues, a pesar de todo esto, y de haberme quedado a un paso de conseguir trofeo y dinero (pues quedé 4ª y había premio hasta la 3ª), he de decir que la carrera me gustó y que sin ninguna duda volveré el año que viene, espero que en otro estado personal mucho mas bueno. Los dos pueblos los organizaron a la perfección y además, tras la carrera hubo Gazpacho, Arroz, Pasta, Caldereta y de todo!!
Se comportaron estupendamente, merece muchísimo la pena conocer estos dos grandes pueblos. Gracias Gilena, gracias Pedrera.
Lo importante siempre es divertirse.
ResponderEliminarCuidate esa pierna.
¡Un abrazo!