06/08/2011
Aprovechando que esta milla era en el pueblo costero de Punta Umbría, mi hermano, Jose Luis y yo nos decidimos por irnos a pasar un buen día playero antes de la carrera.
Pueden pensar que ir a pasar un día de playa y después competir es demasiado; pero les recuerdo que somos personas, que tenemos vidas y que debemos disfrutar, y yo pienso que si algún que otro día de semana puedes intercalar dos de las cosas que más te gustan, ¿por qué no vas a hacerlo? Ya si, dicen que un día de playa es agotador, si es verdad, seguramente con un montón de horas de descansos antes de ir a competir la habría hecho mejor, pero vamos, que no tengo ninguna queja, ¡no hay que tomarse esto tan enserio señores!
Pues bueno, a la faena; sobre las 7 ya estábamos listos mi hermano y yo para calentar un poco, y así fue. Primero corrió el, quedando el decimo de su categoría y consiguiendo su correspondiente medalla, ¡otro futuro campeón en la familia!
Y después ya llegó mi hora. Primera milla que realizaba. Mientras calentaba pensaba como realizarla, y me conformaba con mantener el ritmo de las series de 800 metros en entrenamientos. Yo ya hubiera estado contenta si hubiera conseguido hacer la carrera de “1609mts.” en 7:11; pero pensaba que eso era muy difícil, de mantenerlo, es más, no me veía ni queriendo pasando el primer kilómetro a 4:28.
Pero como muchos dicen, hay cosas inexplicables. Y yo comencé a correr y me sentía bien, las primeras zancadas fueron muy buenas, pero pasados los 700 primero metros pensé que iba demasiado rápida así que decidí controlar un poco, pues aún no había completado la primera vuelta de las dos que tenía esta milla y sabiendo que aun me quedaban otros 400 metros con una pequeña inclinación.
Los errores de una novata en esta distancia… ¿cómo te vas a poner a controlarte en una carrera tan corta? Pues bien, de la experiencia se aprende.
Y al final llegué a meta en siete segundos dieciséis centésimas, para un recorrido de 1700 metros según Garmin; la media a 4:17; tercera de mi categoría. No puedo tener ninguna queja, mis expectativas se había alcanzado y sobradamente, y además se que le podría haber quitado algunos segundos más.
Así que contenta, de vuelta para casa, nos paramos a tomarnos una cena de esas que no son muy recomendadas para deportistas en el McDonals jaja.
Y viaje de vuelta y a descansar mucho, que el día había sido realmente agotador.
Un fuerte abrazo.


Pasándolo todos en grande.. que envidia los que pueden jeje... Un abrazo mi campeona!
ResponderEliminarJaja otros deciden tirarse el día en el coche!! Anda yaa!! En Chiclana nos vemos eeeh!! Un abracito!
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